Teléfono como botón, en todas las pantallas
Que se llame con un toque desde el móvil, sin buscarlo. Es la acción que hace el 80 % de vuestras visitas.
Webs por sector
Quien os busca tiene el coche parado y el móvil en la mano. No va a leer nada: quiere saber si se lo podéis ver, cuándo, y llamar. La web que gana es la que contesta eso en cinco segundos.
Casi ninguna búsqueda de taller es tranquila. Es alguien con un ruido raro, una luz encendida en el salpicadero o la ITV la semana que viene. Busca desde el móvil, de pie y con prisa, y decide en menos de un minuto a quién llama.
Eso cambia por completo lo que la web tiene que hacer. No tiene que explicar vuestra historia: tiene que poner el teléfono grande, decir si abrís los sábados y dejar claro qué marcas tocáis.
El dato que más sorprende a los talleres: la mayoría de los clientes nuevos no llegan por la web, llegan por la ficha de Google Maps. La web importa porque es lo que miran después de encontraros ahí, para decidir si sois de fiar.
Por eso el trabajo empieza por la ficha —horario correcto, fotos del taller, servicios, reseñas— y la web se monta para sostenerla. Hacerlo al revés es lo normal, y es por lo que muchos talleres tienen una web que no les trae a nadie.
Qué incluye
Que se llame con un toque desde el móvil, sin buscarlo. Es la acción que hace el 80 % de vuestras visitas.
Quien tiene un Volkswagen busca «taller Volkswagen». Si no lo ponéis, no aparecéis, y quien llega no sabe si le vais a decir que no.
Un horario mal puesto en Google es de los pocos errores que se pagan con una llamada perdida cada día. Se revisa y se sincroniza con la ficha.
Es la búsqueda más rentable del sector: intención altísima y muy poca competencia. Merece página propia con el precio y qué se revisa.
Un formulario corto con matrícula, marca y qué le pasa. Sin crear cuenta, sin contraseñas.
El taller ordenado y con gente trabajando. Y el momento de pedir la reseña montado: al entregar el coche, con el cliente contento delante.
O peor, solo en un formulario. Quien tiene el coche parado no rellena formularios: llama. Si hay que hacer scroll para encontrar el número, habéis perdido la llamada.
Por miedo a parecer limitados. El efecto es el contrario: quien no ve su marca asume que no, y quien la ve llama con confianza. Además es la mitad de las búsquedas del sector.
Sigue siendo increíblemente común, y en este sector es letal porque prácticamente toda la búsqueda es móvil. Si hay que hacer zoom para leer el horario, el siguiente taller de la lista se lleva el cliente.
¿Ya tenéis web?
Nueve comprobaciones sobre la web pública de un taller. Sin registro y sin dejar el correo: el resultado se ve aquí mismo.
Dudas frecuentes
Para los que se van. La cartera de un taller se renueva sola: gente que se muda, que cambia de coche, que se jubila. Si no entra nadie nuevo, la cartera encoge aunque no lo notéis de un mes para otro. La web y la ficha son el goteo que la repone.
La ficha trae más llamadas, sin discusión. Pero la ficha sin web detrás convierte peor: mucha gente mira la web antes de decidirse, y no encontrar ninguna resta credibilidad. Se montan las dos, empezando por la ficha.
En los que son cerrados, sí, y conviene: cambio de aceite, pre-ITV, cambio de neumáticos. Son justo las búsquedas donde la gente compara precio, y no ponerlo os deja fuera. En reparaciones obviamente no.
Un formulario corto basta al principio. Un sistema de agenda de verdad tiene sentido cuando recibís tantas peticiones que gestionarlas por teléfono os quita tiempo, y eso suele llegar después.
La ficha de Google bien montada se nota en semanas, a veces en días. Posicionar la web para «taller mecánico» en vuestra zona lleva de tres a seis meses. Las búsquedas de servicio concreto, como pre-ITV, suelen ir más rápido porque hay menos competencia.
Sí. El trabajo se hace igual en remoto; solo las reuniones presenciales quedan limitadas a Valencia y alrededores.
Empieza por aquí
Media hora sin coste. Miramos la ficha de Google y lo que ve alguien que os busca desde el móvil.