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Webs por sector

Diseño web para reformas que consigue visitas a obra

Vuestro cliente ya ha decidido reformar. Lo que está decidiendo es en quién confía para meter a alguien tres semanas en su casa. Antes y después de verdad, presupuesto explicado y la zona donde trabajáis, que es lo que filtra las llamadas inútiles.

2-3 semanas de entrega Fotos reales de vuestras obras Sin permanencia

Vuestro competidor no es otra reforma. Es el miedo.

El sector arrastra una fama que pagáis todos: presupuestos que se disparan a mitad de obra, plazos que se alargan, el albañil que desaparece una semana. Quien os llama ya ha oído esa historia, de un cuñado o de un vecino, y llega con el pie detrás.

Por eso en reformas la web no vende la reforma: vende que vosotros no sois eso. Todo lo demás —lo bonito que quedó el baño— viene después.

Las tres cosas que más bajan esa desconfianza son concretas y se pueden poner en una web: obras reales fotografiadas antes y después, cómo se presupuesta y qué pasa si aparece algo imprevisto, y la zona exacta donde trabajáis.

Lo de la zona parece menor y no lo es. Una empresa de Paterna que recibe llamadas de Gandía pierde media mañana a la semana en presupuestos que nunca iban a salir. Decir dónde trabajáis no os quita clientes: os quita los que no eran vuestros.

Qué incluye

Pensado para cómo os buscan antes de llamar

Antes y después de obras vuestras

Con la foto del antes, que es la que convence. Una galería de cocinas perfectas de banco de imágenes se reconoce al instante y hace el efecto contrario.

Una página por tipo de reforma

Baño, cocina, integral, fachada. Quien busca «reformar baño» no quiere una página que hable de todo un poco, y Google tampoco sabe dónde colocaros.

Cómo se presupuesta, explicado

Qué incluye el precio, qué se mide en obra y qué pasa si al levantar el suelo aparece algo. Es la duda que todos tienen y casi nadie contesta.

La zona de trabajo, visible

Los municipios donde vais. Filtra las llamadas que no van a ningún sitio y os posiciona en las búsquedas de esos pueblos.

Formulario con fotos

Que puedan mandar fotos del espacio desde el móvil. Reduce a la mitad las visitas de valoración que no acaban en nada.

Ficha de Google y reseñas

En reformas la reseña con foto vale por diez argumentos. Se deja montado el momento y la forma de pedirla: al terminar la obra, no tres meses después.

Los tres errores que veo en casi todas las webs de reformas

1. Fotos de catálogo en vez de obras propias

Una galería de interiorismo nórdico impecable no transmite «sé hacer esto», transmite «esto no lo he hecho yo». Una foto de móvil de una obra vuestra, con el antes al lado, convierte más que un render.

2. No decir precios ni rangos de ningún tipo

No hay que publicar una tarifa, pero sí un orden de magnitud: «un baño completo parte de X». Sin ninguna referencia, la mitad de quien llama viene con un presupuesto imposible y la otra mitad ni llama.

3. Un formulario que pide el proyecto entero

Doce campos antes de hablar con nadie. En reformas el primer contacto es para ver si encajáis, no para hacer las mediciones ni el presupuesto por partidas. Nombre, teléfono, qué quiere hacer y dos fotos.

¿Ya tenéis web?

Mira qué le falta, en un minuto

Nueve comprobaciones sobre la web pública de una empresa de reformas. Sin registro y sin dejar el correo: el resultado se ve aquí mismo.

Dudas frecuentes

Lo que me preguntan las empresas de reformas

¿Necesito una web si ya me llegan clientes por el boca a boca?

El boca a boca sigue siendo vuestro mejor canal, pero ha cambiado de forma: ahora quien os recomiendan os busca en Google antes de llamar. Si no encuentra nada, o encuentra una ficha sin fotos, la recomendación se enfría. La web no sustituye al boca a boca: evita que se caiga por el camino.

¿Y si no tengo fotos buenas de mis obras?

Casi nadie las tiene al principio. Se empieza con lo que haya en el móvil —que suele ser más de lo que uno cree— y se pone la costumbre de hacer una foto del antes el primer día. En tres o cuatro obras tenéis material de sobra, y no hace falta fotógrafo.

¿Tengo que poner los precios?

Los precios cerrados no, porque en reformas no existen sin ver el sitio. Un rango de partida sí, y os ahorra muchísimo tiempo. La alternativa es dedicar la mañana a visitas de gente que pensaba que una cocina costaba 3.000 euros.

¿Cuánto tarda en dar resultados?

La ficha de Google y las mejoras técnicas se notan en semanas. Posicionar «reformas» en vuestra ciudad lleva de cuatro a ocho meses según la competencia. Quien os prometa estar los primeros en un mes, os está mintiendo.

¿Qué obligaciones legales tiene la web de una reforma?

Las generales de cualquier empresa: identificación fiscal visible, política de privacidad y gestión del consentimiento en el formulario. Además, cuidado con lo que se promete por escrito. En una reforma corriente (un baño, una cocina, una integral que no toca estructura) no rige la Ley de Ordenación de la Edificación sino el Código Civil y la normativa de consumo. La LOE, con sus plazos de uno, tres y diez años, solo entra cuando la obra altera la estructura, la fachada o el uso del edificio. En los dos casos, lo que la web diga sobre garantías se puede alegar en vuestra contra.

¿Trabajas con empresas fuera de Valencia?

Sí. El trabajo se hace igual en remoto; solo las reuniones presenciales quedan limitadas a Valencia y alrededores.

Empieza por aquí

Enséñame dos obras vuestras.
Te digo qué falta para que vendan solas.

Media hora sin coste. Salimos con claro qué material tenéis ya y qué hace falta reunir.