Inteligencia artificial · Valencia

IA aplicada a tu empresa, no a una demo

No vendo inteligencia artificial: vendo que dejéis de perder horas. La IA es la herramienta cuando encaja, y os lo digo cuando no encaja.

Datos en Europa Sin entrenar con vuestra información Sin permanencia

Por qué se quedan a medias tantos proyectos de IA

Casi siempre por el mismo motivo: empiezan por la tecnología en lugar de por el problema. Alguien decide que hay que «meter IA», se monta una prueba que impresiona en una reunión, y seis meses después nadie la usa porque no resolvía nada que doliera de verdad.

El orden correcto es el contrario, y es bastante menos glamuroso:

  • Primero, dónde se va el tiempo. Una hora con quien hace el trabajo, no solo con quien dirige.
  • Después, si hay que automatizar. Muchas veces la respuesta es simplificar el proceso, y sale gratis.
  • Después, si hace falta IA. Si los datos están ordenados, una conexión normal entre sistemas es más barata, más rápida y no falla.
  • Y solo entonces, qué IA. Es la última decisión, no la primera.

La IA es cara e imprecisa comparada con el software de toda la vida. Solo compensa donde el software normal no llega: cuando hay que interpretar algo desordenado —un correo escrito por una persona, un documento escaneado, una consulta en lenguaje natural—. Ahí no tiene rival. En el resto, es usar un martillo neumático para colgar un cuadro.

Dónde encaja

Seis usos que sí se sostienen en una pyme

Todos tienen algo en común: parten de información desordenada, que es justo donde el software clásico se queda corto.

Leer y entender documentos

Facturas, albaranes, contratos, correos. Sacar los datos que importan de algo que no está ordenado, que es donde el software de siempre se rinde.

lo más rentable

Atender el primer contacto

Responder dudas frecuentes, coger citas y filtrar lo que merece vuestro tiempo, en WhatsApp o en la web.

ver chatbot

Redactar borradores

Respuestas, informes, descripciones de producto, resúmenes de reuniones. La persona revisa y aprueba en vez de escribir desde cero.

ahorro directo

Clasificar y priorizar

Qué correo es urgente, de qué cliente es cada incidencia, qué consulta es una venta y cuál una duda.

cada mañana

Buscar dentro de lo vuestro

Preguntar en lenguaje normal y obtener la respuesta con la referencia al documento donde está. Vuestros manuales, vuestros precios, vuestros contratos.

muy demandado

Detectar lo que se sale de lo normal

Un pedido raro, un precio que no cuadra, un cliente que lleva tiempo sin comprar.

preventivo

Las tres preguntas que me hacen siempre

«¿Y si se inventa cosas?»

Es la duda legítima, y la respuesta no es «no pasa nunca», porque puede pasar. La respuesta es cómo se monta para que no importe: el asistente responde solo desde vuestros documentos, dice de dónde ha sacado cada dato, y cuando la pregunta se sale de lo que sabe, para y avisa a una persona en vez de improvisar.

Y por encima de todo eso queda siempre un punto donde alguien de la empresa valida antes de que algo salga hacia fuera. Dónde colocar ese punto lo decidís vosotros según lo que os juguéis.

«¿Dónde acaban nuestros datos?»

En proveedores que garantizan por contrato no entrenar con el contenido enviado, y siempre que es viable, en infraestructura propia dentro de la Unión Europea. Se firma el contrato de encargado de tratamiento del RGPD y os entrego documentado qué dato pasa por dónde y cuánto se conserva. Nada de «confía en mí».

«¿Esto es legal?»

Lo es, con condiciones. El Reglamento europeo de IA ya exige transparencia: quien habla con un sistema automático tiene derecho a saberlo, y el contenido generado debe poder identificarse. Todo lo que monto lo cumple de serie — el asistente se presenta como lo que es desde el primer mensaje.

Curiosamente, eso funciona mejor comercialmente que disimular: la gente colabora más con un asistente que se identifica que con uno que finge ser una persona y acaba delatándose.

Lo que no voy a venderos

  • Un modelo entrenado desde cero. Cuesta millones y ninguna pyme lo necesita. Se usan modelos existentes conectados a vuestros datos.
  • IA donde sobra. Si vuestros datos ya están ordenados, una integración normal es más barata y más fiable.
  • Un proyecto de seis meses sin ver nada. La primera pieza funcionando en dos semanas o algo está mal planteado.
  • Sustituir a vuestra gente. Estos proyectos rinden cuando liberan tiempo, no cuando eliminan puestos. Si buscáis lo segundo, no soy vuestro proveedor.

Cómo trabajo

Del problema a funcionando, por partes

Una hora escuchando

Con quien hace el trabajo. Sin coste. A veces ahí ya se ve que no hace falta IA, y os lo digo.

Propuesta con la cuenta

Qué se resuelve, cuántas horas al mes recupera, qué cuesta y en cuántos meses se paga. En 24 horas.

Primera versión en dos semanas

Funcionando con casos reales, no con ejemplos. Es la única forma de saber si sirve.

Se afina con uso real

Reviso las conversaciones del primer mes y corrijo. Ahí es donde pasa de correcto a bueno.

Dudas frecuentes

Sobre implantar IA en una empresa

¿Qué es exactamente una agencia de inteligencia artificial?

En la práctica, alguien que coge modelos de IA que ya existen y los aplica a un problema concreto de tu empresa: leer tus documentos, atender tu WhatsApp, clasificar tu correo. No se entrena un modelo desde cero —eso cuesta millones y no tiene sentido para una pyme—, se conecta uno bueno a tus datos y tus reglas. El trabajo está en la integración y en el criterio, no en el modelo.

¿Se va a inventar cosas sobre mi empresa?

Puede, si está mal montado. Por eso mis implantaciones responden a partir de vuestros documentos y no de lo que el modelo recuerde, citan de dónde han sacado cada dato, y avisan a una persona cuando la pregunta se sale de lo que saben en lugar de improvisar. Y siempre hay un punto donde alguien valida antes de que algo salga hacia el cliente. Dónde está ese punto lo decidís vosotros.

¿Nuestros datos acaban entrenando a una empresa americana?

No, si se eligen bien los proveedores. Trabajo con servicios que garantizan por contrato que el contenido enviado no se usa para entrenar sus modelos, y siempre que es viable el procesamiento se hace en infraestructura propia dentro de la Unión Europea. Se firma el contrato de encargado de tratamiento del RGPD y os documento qué dato pasa por dónde.

¿Mi empresa es demasiado pequeña para esto?

Suele ser al revés. Cuanto menos equipo tenéis, más caro os sale el trabajo repetido, porque lo hace gente que debería estar vendiendo o atendiendo. Con cinco personas, quitar dos horas diarias de tareas manuales equivale a media persona más. Lo que sí es cierto es que si el volumen es muy bajo, no compensa: eso lo calculamos en la primera reunión y os lo digo aunque me deje sin proyecto.

¿Hay que cumplir alguna normativa nueva?

Sí. El Reglamento europeo de IA introduce obligaciones de transparencia que ya son exigibles: cuando alguien habla con un sistema automático tiene derecho a saberlo, y el contenido generado debe poder identificarse como tal. Todo lo que monto lo cumple de serie: el asistente se presenta como lo que es y queda registro de las conversaciones. No es solo obligación, además genera más confianza que fingir que hay una persona.

¿Cuánto se tarda y cuándo se ve el retorno?

Entre tres y seis semanas para una implantación concreta, y la primera versión funcionando suele estar en dos para que la probéis con casos reales. El retorno se calcula antes de empezar: cuántas horas al mes se recuperan y en cuántos meses se paga. Si esa cuenta no sale, no hay proyecto.

Casos concretos: el asistente que atiende en WhatsApp y en la web y la automatización de procesos cuando no hace falta IA. Si además necesitáis tienda online o posicionamiento, también.

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Cuéntame qué os quita tiempo.
Te digo si la IA pinta algo.

Una hora sin coste. Salimos con la cuenta hecha y con una respuesta clara, incluida la de «esto no lo automatices» si es el caso.