Implantación de IA

Chatbot para empresas que sí resuelve

Un asistente que atiende en WhatsApp y en tu web con la información real de tu empresa: responde dudas, coge citas, filtra lo que merece tu tiempo y avisa a una persona cuando hace falta. Funciona a las tres de la mañana y en agosto.

3-6 semanas de implantación Sin permanencia Datos en Europa

Qué problema resuelve de verdad

El coste real no es el chatbot: son las consultas que hoy se pierden. En un negocio pequeño, la persona que atiende el teléfono también atiende al cliente que tiene delante, factura y cierra la caja. Cuando llegan tres mensajes a la vez, dos se quedan sin contestar.

Ese cliente no vuelve a insistir: escribe al siguiente. Y esa pérdida no aparece en ningún sitio, porque nadie contabiliza lo que no llegó a pasar.

Si un cliente nuevo te deja de media 400 € y pierdes tres consultas a la semana, eso son más de 60.000 € al año que se van sin que nadie lo apunte.

Un asistente bien montado no sustituye a nadie: se ocupa de las preguntas de siempre para que las personas atiendan lo que necesita criterio. Es la misma idea que aplico en el resto de automatizaciones de procesos, aplicada al primer contacto con el cliente.

Qué sabe hacer

Seis cosas que deja de hacer tu equipo

Responde las preguntas de siempre

Horarios, precios orientativos, ubicación, plazos, formas de pago, qué necesita traer el cliente. Con vuestras respuestas, no las que se invente.

Coge citas y reservas

Consulta huecos reales de vuestra agenda, propone opciones, confirma y manda el recordatorio. Se acabó el ida y vuelta de mensajes.

Filtra y clasifica

Distingue al que pregunta por curiosidad del que quiere comprar, y os pasa solo el segundo con el contexto ya recogido.

Recoge los datos del presupuesto

Hace las preguntas necesarias, valida lo que falta y os deja la ficha lista para presupuestar en vez de una conversación suelta.

Atiende fuera de horario

De noche, en fin de semana y en agosto. La mayoría de las consultas que se pierden llegan cuando no hay nadie.

Avisa cuando hace falta una persona

Si detecta una queja, una urgencia o algo que se sale del guion, para y os avisa al momento. No improvisa.

Dónde atiende

Donde ya te escriben tus clientes

No hace falta que aprendan una herramienta nueva. El asistente se coloca en los canales que ya usan.

WhatsApp BusinessLa webInstagram y FacebookCorreo electrónicoTeléfono con voz

Cómo se monta

De la primera reunión a funcionando

Recojo lo que ya sabéis

Las preguntas que os hacen cada día y las respuestas que dais. Ese material es el 80 % del trabajo y ya lo tenéis.

Monto la primera versión

En dos semanas responde las consultas más frecuentes. La probáis con clientes reales antes de ampliar nada.

Lo conecto a lo vuestro

Agenda, CRM, catálogo o facturación, para que además de responder pueda hacer cosas: citas, fichas, avisos.

Se afina con uso real

Reviso las conversaciones del primer mes y corrijo lo que falla. Ahí es donde un asistente pasa de correcto a bueno.

Por qué no es el típico chatbot que enfada

Todos hemos discutido con un bot que no entendía nada. Esos son árboles de respuestas fijas: si no escribes exactamente lo previsto, se atascan. La diferencia está en tres decisiones de montaje:

  • Responde con vuestra información, no con lo que el modelo crea saber. Precios, plazos y condiciones salen de vuestros documentos.
  • Sabe cuándo callarse. Ante una queja, una urgencia o algo fuera de guion, para y avisa a una persona en vez de improvisar.
  • Suena a vosotros. Se ajusta al tono con el que ya escribís a vuestros clientes, no al de un manual de soporte.

Y algo que no siempre se dice: hay negocios donde no merece la pena. Si recibes cuatro consultas a la semana, el asistente no te va a devolver lo que cuesta. En la primera reunión te lo diré.

Dudas frecuentes

Lo que me preguntan sobre el chatbot

¿En qué se diferencia de un chatbot normal?

Un chatbot clásico funciona con un árbol de respuestas fijas: si el cliente no escribe exactamente lo previsto, se queda bloqueado. Un asistente con IA entiende lo que le preguntan aunque esté mal escrito o formulado de otra manera, y responde con la información real de tu empresa. La diferencia la nota el cliente a los dos mensajes.

¿Se va a inventar cosas sobre mi empresa?

Solo si está mal montado. El asistente responde a partir de vuestros documentos, precios y normas, no de lo que el modelo sepa por su cuenta. Cuando la pregunta se sale de ahí, lo dice y avisa a una persona en lugar de improvisar. Además hay un punto de validación humana antes de cualquier compromiso: dónde está ese punto lo decidís vosotros.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Entre tres y seis semanas según la complejidad. La primera versión, respondiendo las preguntas más frecuentes, suele estar lista en dos semanas para que la probéis con clientes reales antes de ampliarla.

¿Qué necesito tener para empezar?

Poco: una línea de WhatsApp Business y las respuestas que ya dais cien veces al día. Si tenéis agenda digital o CRM, se conecta; si no, se puede montar. La primera reunión sirve justo para ver con qué contáis.

¿Y la protección de datos?

Las conversaciones se procesan en infraestructura europea que yo administro, o en la vuestra si lo preferís. Firmamos el contrato de encargado de tratamiento que exige el RGPD y os documento qué dato pasa por dónde y cuánto se conserva.

¿Puedo desactivarlo si no me convence?

En cualquier momento y sin permanencia. El asistente es vuestro, el código también, y podéis apagarlo o llevároslo a otro proveedor. No trabajo con contratos de los que cuesta salir.

Empieza por aquí

Cuéntame qué te preguntan cada día.
Te digo si merece la pena automatizarlo.

Una hora sin coste. Salimos con una idea clara de cuántas consultas se están perdiendo y qué se puede recuperar.